Qué pasa realmente cuando nos sentimos juzgadas? (Parte 2)

En la primera parte del post (aquí) comenté que cuando nos molestan las críticas es porque, en el fondo, estamos juzgando al otro. Y estos juicios no son más que mensajes muy valiosos para conocernos.

Antes de continuar, quiero hacerte una pregunta. Cuando recibes una crítica sobre tu forma de educar, que es lo que esperas o deseas que pase? ¿Que se respeten tus decisiones? ¿Que te entiendan? ¿Que te apoyen? ¿Que reafirmen que tienes razón?

Al recibir una crítica me puedo sentir realmente molesta, indignada, harta, insegura… Posterior puedo llegar a crearme una bola mental que va “in crescendo”, pensamientos que se centran en lo que ha dicho la otra persona o en cómo debería haber actuado yo. Todo esto es indicativo de una cosa, de ese mensaje tan valioso que comenté en el post anterior, que nos comunica que hay una necesidad no satisfecha. Podría ser necesidad de respeto, de apoyo, de seguridad…

Teniendo claro cuál es mi necesidad voy a poder decidir que hago con ella para yo estar bien. Voy a poner un límite, a transmitir la importancia de mi decisión y mi necesidad de apoyo, tener muy claro porque tomó esa decisión para sentirme segura y no necesitar la aprobación del otro… A mi, personalmente, tener la certeza de que la decisión que tomo es la que quiero tomar me da seguridad. Tener claro que para mí es lo válido, me permite vivir la situación desde fuera y ver que el comentario que recibo tiene más que ver con el otro que no conmigo. Cada uno tiene su verdad, confiar en mi y en mi verdad independientemente del exterior, me hace sentir en paz, porque confío en mi y no necesito de nadie que me diga “¡ah, estas en lo cierto!”

Cuéntame…
¿Qué crítica es la que más te remueve?

El contacto con el bebé es importante. 12 razones para portear

¿Recuerdas los primeros días con tu bebé? ¿Recuerdas qué sentías cuando lo tenías en brazos y lo contemplabas? Y qué sensaciones tenías las primeras veces que te separaba de él aunque fuera poca distancia?

Photo by Zahed Ahmad on Unsplash

Yo recuerdo tenerlo en brazos y sentir un oleaje de paz, amor, conexión y unidad. Cuando lo dejaba en su cuna, en el coche o lo cogía otra persona, recuerdo sentirme inquieta, insegura y en un estado de alerta que me impulsaba a estar mirando de forma constante para asegurarme de que él estaba bien.

Hay un instinto interno que nos lleva a querer estar con nuestra cría y protegerla, sin embargo recibimos mensajes de que los brazos malcrían, que se tiene que acostumbrar a estar sola y un largo etcétera. Entonces, nos invade un mar de dudas “¿lo estaré haciendo mal teniéndole en brazos?” Y si decidiste portear, igual acabas planteándote que no es tan buena idea.

Hoy te quiero hablar de los beneficios del porteo ergonómico y el contacto en la primera etapa de la vida.

1. Con un portabebés ergonómico la posición que adopta el piernas en forma de “M”, esta postura previene la dislapsia de cadera. Además, el constante balanceo favorece el desarrollo del equilibrio y mejora el control de su postura ya que tiene que adaptarse al movimiento.

2. Recibe más estímulos que estando estirado en la cuna, y lo hace sintiéndose seguro y tranquilo. Se incluye al bebé en la socialización.

3. El contacto constante favorece la lactancia materna, incluso permite dar el pecho en el portabebés y así disponer de tiempo para otras responsabilidades.

4. El portabebés le brinda contención, calor y contacto, cubriendo así necesidades primarias ofreciendo seguridad. Esto reduce el llanto.

5. Beneficia el ritmo cardíaco y también al sistema respiratorio. Al principio el ritmo de la respiración es irregular y el contacto favorece su regularización.

6. Ayuda a la regularización de la temperatura. De hecho, la madre puede cambiar su temperatura del cuerpo para regular la del bebé.

8. Mejor calidad del sueño, ayuda a conciliarlo con más facilidad.

9. Favorece el vínculo, se llegan a interpretar las señales del bebé más fácilmente permitiendo dar cobertura más rápida. Esto ofrece mayor seguridad emocional y fomenta el apego seguro.

10. Poder cubrir sus necesidades de forma más rápida y eficaz permite al bebé estar tranquilo y así utilizar su energía en desarrollarse, coger peso, crear conexiones neuronales… y no en invertirla para reclamar que tiene hambre, sueño, necesidad de seguridad y contacto, etc.

11. Mejora el sistema digestivo por la posición, por el calor del contacto y el masaje que se produce con el movimiento durante el porteo.

12. Para la madre o el padre que portea, permite tener las manos libres y así poder realizar otras tareas y responsabilidades al mismo tiempo que se ocupa del bebé.

Así que el contacto y el porteo no van a ser perjudiciales para al desarrollo del bebé, sino todo lo contrario. Eso sí, es importante asegurarse de que la forma de portear sea ergonómica, te invito a leer el siguiente post “mochila ergonómica, que no te vendan la moto

Photo by hugabub.com on Visualhunt.com / CC BY-ND

Recupera tu tiempo sin dejar de atender a tu bebé

Recuerdo cuando tuve a Erick por primera vez en mis brazos, estaba muy ilusionada porque ya podría disfrutar de él. Y el tiempo que él durmiera, lo dedicaría para mí!

Luego me encontré con la realidad, y toda esa ilusión se derrumbó en mil pedazos. Me sentía agotada y abrumada, nadie me dijo lo que conllevaba criar a un bebé. ¿Cómo podía ser que no tuviera tiempo ni para ducharme? Los días de teta y llantos eran eternos, no entendía nada, estaba totalmente descolocada! No se suponía que los bebés eran comer y dormir? Me sentía sobrepasada por la demanda de mi pequeño. Pero la verdad es, en mayor o menor intensidad, que todos los bebés son demandantes.

¿Por qué los bebés son tan demandantes? Muy sencillo, porque necesitan asegurarse su supervivencia y para ello requieren de un constante contacto por parte del adulto, especialmente de mamá.

¿Y porqué es vital atender a su demanda? Porque un bebé, por sí solo, no puede subsistir y necesita de alguien que atienda a sus necesidades. Cuando alguna necesidad no está cubierta, su energía se focaliza en reclamar que sea atendida, cuando las tiene cubiertas se centra para desarrollarse de forma favorable.

El ser humano es el animal que más tarda en desarrollarse y el que nace más inmaduro, de hecho, para nacer con la madurez de otros mamíferos, lo tendría que hacer a los 18 meses de gestación que es cuando empieza a desplazarse mediante el gateo. Esto supone 9 meses más de contacto constante, periodo conocido como exterogestación. Durante este periodo, el bebé necesita recibir lo mismo que tuvo en el vientre materno, es decir, alimentación a demanda, sostén, contacto continuo y movimiento. La exterogestacion facilita el vínculo entre madre y bebé, permitiendo una interpretación más rápida de las señales del bebé para atenderlo lo antes posible y así proporcionarle seguridad emocional.

Suele ser la madre quién se ocupa de los cuidados. Desde sus brazos conoce el mundo sintiéndose seguro y tranquilo. Alejado del cuerpo de su madre, el bebé se siente inseguro y llora porque necesita saber que mamá va a ir a protegerle de los posibles peligros. Os invito a profundizar más sobre esto en el post el llanto como instinto de supervivencia.

Esa total dedicación es fundamental para un buen desarrollo. Dejar de atender ciertas necesidades, como es la de contacto, no solo fomenta inseguridad, sino que además, percibe que su necesidad de protección no es válida y que es vulnerable a los posibles peligros del mundo.
Hoy en día, que nos hace falta tribu, puede resultar muy complicado llevar la casa, atender a un bebé, y muchas veces a otros hijos, como es mi caso actual. ¿Y sabes que me salvó y me salva la vida? El porteo, que me permite cubrir las necesidades de mi pequeño al mismo tiempo que puedo dedicarme a otras tareas.
Y tú, ¿Cómo llevaste la alta demanda de tu primer hijo? ¿Decidiste portear?

Cómo conectar con tu hijo pequeño para que acceda a tus peticiones

Las mañanas pueden ser realmente desesperantes cuando tu hijo de 3 años no quiere vestirse y tú tienes prisa porque tienes que ir a trabajar. O cuando estáis en casa del amigo y no hay manera de sacarlo de ahí, y tú agobiada por todas las tareas que tienes pendientes de hacer. Estas, y muchas otras situaciones, se dan en el día a día que acaban convirtiéndose en una lucha constante. ¿Te suena?

¿Qué está pasando?

Nuestro hijo vive en un mundo diferente, en el del presente. Dónde solo existe el ahora, y lo importante para él es su juego o actividad del momento. Mientras, el adulto vive en el mundo de las prisas y las responsabilidades. Pedir al niño que entienda que necesitamos ser puntuales o que a una determinada hora tenemos que estar en casa, es decir, que conecte con nuestro mundo, es muy difícil. Es mucho más efectivo si nosotros conectamos con su mundo, y mediante el juego, llevarlo a nuestro terreno.

El juego suele ser una buena herramienta para que acceda a nuestras peticiones. A veces puede resultar más fácil, otras puede costar un poco más, y ahí es importante echar imaginación al poder. Si tus hijos son pequeños la creatividad y el juego van a ser tus aliados.

Voy a compartir 5 ”trucos” que a mí me suelen funcionar maravilla:

1. Para vestirnos. Hago ver que el pantalón tiene hambre y busca un pie para comer, intento ponerme su ropa o hago ver que me equivoco y le pongo los calcetines en las orejas.

2. La silla del coche. Nunca le ha gustado ir en la silla, a veces, tener que abrochar el cinturón puede suponer un reto. Lo que me funciona, antes de subir al coche, es proponer algo para hacer en el trayecto, algo que le motive y así esté más predispuesto a sentarse. Por ejemplo, contar un cuento.

3. La hora del baño. Cuando no quiere bañarse, voy buscando actividades diferentes para hacer en la bañera que voy variando. Desde cubos para trasvase de agua, pintura, luces sumergibles… Otras veces intento enlazar el juego que tiene en ese momento con el baño. Por ejemplo, juega mucho a hacer misiones con la Patrulla Canina, pues le propongo una misión en la bañera.

4. Lavarse los dientes. El juego de la misión es lo que me ha funcionado hasta ahora. Un muñeco nos ayuda a poner la silla, otro a coger el cepillo y otro a lavar los dientes. Procuro ofrecer opciones para que él mismo escoja cómo lavarse los dientes.

5. La hora de dormir. Tenemos una rutina muy establecida de leer unos cuentos antes de dormir. Cuando llega la hora le digo “vamos a leer los cuentos” en vez de “vamos a dormir”. De esta forma no rechaza el tener que ir a la cama.

Y así, normalmente, conseguimos llevar el día a día evitando esa lucha constante.

¿Me cuentas tus trucos?

Nuestro primer cumpleaños! Ideas para la fiesta

Siempre me ha gustado organizar fiestas y juegos, pero ahora hacía muchos años que no preparaba ninguna por falta de tiempo, y lo he notado en la organización que se quedaron detalles en el tintero, y con el peque la cosa se complicaba más porque tenía que estar pendiente de las dos cosas. Aún así, salieron todos encantados y fue divertida.

Quiero agradecer desde aquí a las personas que me han ayudado para poder llevar a cabo la fiesta del primer aniversario de mi hijo, en especial a mi padre y Marisol (artista de la tarta de cumpleaños)

A mi me gusta mucho celebrar y reunirnos al aire libre, ya que también da más posibilidad de juego, pero al ser invierno y que suma unos día poco favorables, lo hemos realizado en un local disponible para los vecinos del barrio. La idea era hacer un mínimo de 5 juegos para los niños, pero por falta de tiempo no pude realizar más que tres, pero estuvieron una hora entretenida que ya es mucho, y para los adultos unas divertidas máscaras para disfrazarse y reír un rato.

JUEGO PARA NIÑOS

1- Búsqueda del tesoro. Se ha de hacer un mínimo de dos equipos, en nuestro caso, el equipo rojo y el equipo azul. Consiste en encontrar en una montaña de arena 10 monedas numeradas del 1 al 10, tantas montañas como equipos haya. Cada equipo tiene que situarse en fila delante de la suya, empiezan los primeros participantes de cada equipo, al encontrar una moneda ha de ir corriendo a situarla en el panel de monedas en el número correspondiente, cuando el primer participante ha hecho su hallazgo, el segundo puede iniciar su búsqueda y proceder de la misma forma, y así sucesivamente. El equipo que primero completa el panel es el ganador.

2- Encestar los discos. Cada equipo tiene un cubo y 10 discos. De la misma forma que el juego anterior, los participantes se colocan en fila, uno detrás del otro, delante del cubo. El primer participante debe lanzar uno, luego el siguiente, otro y así sucesivamente hasta completar los 10 discos. El equipo que más enceste es el ganador.

3- Globos sorpresa. Consiste en pinchar globos, cada uno ha de contener una pequeña sorpresa (yo puse unas maracas pequeñas, unos silbato y caramelos, aunque se puede usar lo que se te ocurra). Los globos los enganché en la pared dibujando dos flores y los niños, uno a uno, tenían que ir pinchando un globo y se quedaban con el regalo que había en el interior. Un detalle a tener en cuenta, es que los globos sean lo más opacos posibles, porque los que compré yo se veía perfectamente lo que contenía dentro.

MARCO DE FIESTA Y ACCESORIOS DIVERTIDOS

Con Goma Eva hice las siguientes máscaras para disfrazarnos tanto pequeños como grandes y hacernos fotos divertidas. Al principio sólo dos niños jugaban con las divertidas máscaras, pero al final de la fiesta se animaron todos a disfrazarse, y menos mal… porque vaya currada la mía para que acabaran muertas de asco en la mesa xD.

Panel sensorial para Erick

 

 

Por fin hemos acabado el panel sensorial para Erick!! Queríamos que fuera regalo de reyes pero nos ha supuesto trabajo y poco tiempo, pero va a ser ideal para su primer cumpleaños el 2 de febrero.

Y qué es el panel sensorial?

Basado en la metodología Montessori, el panel sensorial consiste en una tabla con múltiples posibilidades para favorecer el desarrollo de la psicomotricidad fina. Se pueden usar miles de texturas, objetos y materiales que refinan los sentidos del niño, les ayuda a distinguir, clasificar, relacionar causa y efecto y un largo etcétera.

La psicomotricidad  es la relación que se establece entre la actividad psíquica de la mente humana y la capacidad de movimiento o función motriz del cuerpo, es decir, la capacidad de dominio del cuerpo. Podemos distinguir:

  • la psicomotricidad gruesa que abarca todos los movimientos que realizamos con la totalidad del cuerpo al caminar, correr, saltar, girar, … y se requiere el control de éste en relación a sí mismo y con los objectos y el espacio, así como la coordinación de las diferentes extremidades manteniendo el equilibrio.
  • la psicomotricidad fina se refiere a las actividades y acciones que realizamos específicamente con las manos, y es necesario el control óculo-manual, por ejemplo, escribir, dibujar, usar herramientas, etc.

Estas habilidades son imprescindibles para el desarrollo de la inteligencia, ya que el aprendizaje se realiza mediante la relación con el ambiente, el movimiento, la experimentación y la manipulación.

Nuestro Panel sensorial

 

Hay infinitas formas de crear una panel o tablero sensorial, tantas como la imaginación te brinde. Para el que hemos hecho nosotros lo ideal hubiese sido una base de madera, pero hemos querido aprovechar una pizarra de rotuladores vieja, así que hemos tenido que reforzar algunos materiales con piezas y listones de madera, arandelas y bridas.

 

 

  1. Cadena + 2 arandelas de diferente tamaño
  2. Ventana de madera + bolsa sensorial ( para la bolsa sensorial hemos usado gel fijador para el pelo, un poco de colorante azul y gomitas de colores)
  3. Estrella de tela rellena de papel de celofán
  4. Cremallera
  5. Hilo de ratón + accesorio para bisutería
  6. Rueda + cerrojo
  7. Cerrojo
  8. Hilo de ratón + imán + tornillo grande
  9. Tubo hecho con botellas de plástico
  10. Maraca hecha con hilo de ratón + bolas de plástico + arroz

Mamá Arcoíris

 

Lactancia materna, se pueden superar las dificultades!!! La clave: apoyo e información

Una vez vencidas las dificultades en el inicio de la lactancia, ser fuente de alimento de mi hijo se ha convertido en una experiencia no sólo mágica, sino una de las que más me llena de satisfacción. Al principio fue muy duro, sí… y en más de una ocasión quise tirar la toalla, pero tuve mucho apoyo de mi marido y también de profesionales que me alentaron a continuar, y a día de hoy no me arrepiento para nada, sino más bien al contrario, doy gracias a dios de haber superado esa etapa.

La primera prueba fue una mastitis por infección que sufrí durante mes y medio, causa de un ingreso sin diagnóstico claro pero al final dí con una buena profesional que me hizo un cultivo de la leche, efectivamente tenía alterada la flora bacteriana y con el antibiótico adecuado pudimos remediar el asunto. Se le llama mastitis a la inflamación de la mama y pueden ser muchas las causas que la producen, desde un mal agarre o posición del bebé, una bajada de defensas de la madre, la entrada de microorganismos infecciosos a través de las grietas del pezón, no atender a las señales de demanda del bebe… En mi caso fue no atender a toda la demanda del bebé además de una bajada de defensas, y es que la falta de información puede hacer mucho daño a madre e hijo. Cuando nació Erick me dijeron que el pecho fuera a demanda, pero sobretodo que no sobrepasaran más de tres horas entre tomas, pero nadie me dijo que en más de una ocasión mi hijo necesitaría mamar ininterrumpidamente sin soltar y que era necesario que el servicio estuviera abierto las 24 horas. Las primeras semanas en casa tuve mucha ayuda de familiares y visitas a quienes agradezco de corazón su apoyo, pero tras estar dos horas dando el pecho, agotada y con ganas de dormir, dejaba a mi pequeño en manos de mis ayudantes para yo descansar. Bien, en repetidas ocasiones el pequeño buscaba el pecho a penas pasados los 5 minutos de la última toma así que procuraban distraerlo y dormirlo mientras yo descansaba, y esto fue un error porque es imprescindible atender a su demanda para aumentar la producción y para evitar la inflamación de la mama, y esto se debe a las crisis de crecimiento.

Y qué son las crisis de crecimiento?

El pecho produce en función de la demanda, cuanto más mama el niño más leche produce el pecho, cuanto menos mama el niño, menos leche produce. Hay momentos en el desarrollo del bebe que necesita más alimento y la manera de conseguirlo es mamando más, desde pedir pecho cada 30 minutos hasta no soltarlo en todo el día. Suele confundir bastante a las madres ya que esto hace creer que se quedan con hambre, que la leche les sienta mal, que la leche no alimenta y un largo etc… Aquí podéis conocer todas las crisis que se pueden producir en vuestros pequeños.

Gracias a Alba Lactancia y a la asesora de mi pueblo pude llegar a entender y atender a mi hijo correctamente. Mi peor crisis fue la de los 3 meses, dicen que el niño ya no demanda tanto pecho, pero en mi caso sí lo hacía y lo hacía tal como se describe, de forma caótica, cogiendo y soltando el pezón, llorando y arqueando la espalda. Hice varias visitas al médico pensando que le pasaba algo, hasta probamos de quitar los lácteos y la proteína de vaca de mi dieta para descartar posibles alergias, y el niño estaba perfectamente sano. Al final pedí cita solo para mostrar un vídeo y la respuesta fue, el niño lo que tiene es sueño. Bien, sueño ya me daba cuenta que tenía pero es que siempre le ha costado horrores dormir, y eso que lo tenía en brazos o lo llevaba en el fular, que ayuda bastante, pero aún así era prácticamente todo el día demandando pecho y con tomas caóticas.

A partir del 4/5 mes empecé a disfrutar realmente de la lactancia. El peque empezó a hacer tomas de 5 minutos y ya no demandaba tan seguido, aunque cierto es que a lo largo de los meses ha habido etapas que ha solicitado más pecho que otras y me he dado cuenta que depende de si le salen dientes, si se encuentra mal o hemos tenido días que no hemos seguido la rutina, es entonces cuando demanda más.

A partir del sexto mes iniciamos la alimentación complementaria, y hemos optado por el “baby led weaning” o lo que es lo mismo, la alimentación complementaria auto-regulada por el bebe. Estamos encantados con esta forma de introducción de alimentos, pero no siempre come lo mismo, aunque tampoco importa ya que el alimento principal y más completo sigue siendo la leche materna. Profundizaré sobre este tema en otro post porque hay que tener en cuenta algunas cosas.

Ahora vamos a hacer el año y aún hay días que come poco y mama mucho, pero también los hay que come más y mama menos. Mi idea era empezar el destete mediante el “no ofrecer, no negar” al cumplir el año, pero veo que es muy pronto todavía para el pequeño y es que la leche materna es un alimento tan bueno que porqué negárselo!! Además la OMS, la asociación de pediatría española, europea y americana, y otras organizaciones de la salud recomiendan el pecho al menos 2 años.

¿Y porqué adoro la lactancia materna?

La siguiente imagen sacada de Crianza Con Apego Natural, describe muy bien lo que pienso.

 

La leche materna cambia su composición a lo largo de la toma, y a lo largo de los meses, para adaptarse a las necesidades del bebe.  Por desgracia, todavía hay mucho profesional de la salud infantil que tiene una gran desinformación sobre esto, hace poco una pediatra me dijo que la leche materna a partir de los 6 meses era agua, una creencia totalmente falsa ya que a lo largo de la lactancia la leche se vuelve más grasa, más calórica y más nutritiva, y hay investigaciones que indican que sobre los 2-6 meses la leche tiene una media de 74,3Kcal/100ml y de los 12-39 meses alrededor de los 88,1KCAL/100ML, que va aumentando progresivamente. Además, hay muchos beneficios que hacen de la leche materna un alimento importante para la salud del niño:

 

En definitiva, dar el pecho ha sido una experiencia totalmente diferente de lo que me pude imaginar durante el embarazo, han habido etapas difíciles pero una vez superadas se ha convertido en algo muy cómodo, práctico, barato (por no decir gratis :D) y, sobretodo… muy bonito!!

Así que para las mamas que deseen de corazón esta experiencia os recomiendo buscar grupos de apoyo y mucha información, y paciencia que todo acaba pasando.

 

Mamá Arcoíris

No existe el niño difícil, son las expectativas del adulto que lo convierten como tal

Imagen de la película “La lengua de las mariposas”

En muchas ocasiones he escuchado la etiqueta de “niños difíciles”, y en realidad no lo son. Somos los adultos que desde nuestras expectativas sobre como deben comportarse nuestros pequeños y nuestra falta de tolerancia nos da una perspectiva de que el niño es difícil, cuanto más intolerante somos al comportamiento de ellos más difícil se nos hace educarlos. Hay que tener en cuenta que son niños y también personas y no tienen porque estar siempre de acuerdo con lo que el adulto le pide, ¿ante una desavenencia con otro adulto, cómo te relacionarías de forma saludable para llegar a un acuerdo? De la misma forma lo tenemos que hacer con nuestros hijos, con la diferencia que ellos no son lo suficiente maduros y debemos ser nosotros quienes mantengamos la calma y serenidad, de esta forma les enseñamos mediante el ejemplo como resolver futuros conflictos en las relaciones.

Me he resistido hablar de los niños de alta demanda porque hay mucha controversia en si existen o no, de que es una forma de etiquetarlos, de que depende de la percepción de los cuidadores e incluso que el niño se hace demandante por culpa de los padres. En realidad, tampoco quiero centrarme en este término, pero si que es cierto que hay niños que nacen con un temperamento muy fuerte, siendo éste un rasgo innato,  no aprendido. Son niños que desde bebes saben lo que quieren y lo piden con mucha intensidad, sus llantos son tan fuertes que al principio piensas que algo les duele a horrores, pero luego te das cuenta que sólo reclaman que sus necesidades sean satisfechas de forma inmediata, sea comida, contacto, sueño o molestia. Así que culpar a la forma de educar de los padres por el temperamento de sus hijos es totalmente incongruente, otra cosa es el carácter que sí es resultado de las vivencias y educación que recibe el pequeño, por tanto hay influencia de sus cuidadores. Pero hay que considerar que el carácter es algo que se formará con los años, así que juzgar de mal carácter o mala crianza de un niño pequeño que tiene respuestas emocionales desbordadas es inapropiado porque es algo que deberá aprender con el tiempo gracias a la ayuda de sus padres, pero es importante que éstos sean buenos guías. Estos pequeños no van a ser fáciles de dominar, que es lo que busca la crianza tradicional, la sumisión  absoluta del niño ante las peticiones del adulto va a ser prácticamente misión imposible con ellos que más que autoridad necesitan paciencia y comprensión. Con esto no quiero decir que no necesiten unas normas, ya que son necesarias para un buen rumbo en su desarrollo, pero mejor si son pocas y firmes. Entenderlos, atenderlos, respetarlos, tenerlos en cuenta, tratarlos de la misma forma que te gustaría que te trataran es imprescindible para un buen desarrollo del niño, y más allá de mal criarlo es fomentar una base segura y estable.

Prácticamente todos los niños, alrededor de los dos años, empiezan a sentirse más autónomo y que pueden hacer muchas cosas por sí mismos, es la época que parece que constantemente desafían a los padres porque no hacen caso, sin embargo, el niño está pasando por una fase de reafirmación del yo, una fase imprescindible para su desarrollo que acabará pasando, pero en los niños “difíciles” esta fase empieza antes y dura más tiempo, siendo más intensas sus respuestas emocionales ante las negativas del adulto. Así que los padres necesitarán una dosis extra de paciencia y comprensión.

Todos lo neiños son demandantes, ya que la necesidad de constante contacto con el cuidador no es más que una consecuencia de la evolución, es el instinto de supervivencia que reclama protección, pero también es verdad que hay niños que reclaman más que otros y son más exigentes, y también es por naturaleza propia no por la educación de los padres. Un bebé al que no se le atiende a su llanto, por resignación deja de reclamar, y ahí si que el adulto a intervenido para que el niño sea menos demandante, pero esto es más un beneficio para el adulto que para el niño y aquí podéis ver lo importante que es para el desarrollo del pequeño atender a sus llamadas.

Educar a un pequeño con estas características de forma respetuosa puede ser agotador, sobretodo los primeros años que lidiar con sus explosiones emocionales puede ser una tarea ardua, aunque estoy segura que también lo es si no se educa desde el respeto con la consecuencia de formar personas con un estado emocional poco estable.

Atender a la llamada del niño, ceder, evitar el castigo, permitir que se exprese aún en las emociones más extremas, acompañarle en sus explosiones, cogerlo, etc… NO ES MALCRIAR

MAL CRIAR es no atender a las reclamaciones del niño, ceder en todo o en nada, negar la expresión de sus emociones, no acompañarlo en sus explosiones y castigarlos.

En resumen, si la educación del pequeño resulta difícil armémonos de paciencia y veamos nuestras intransigencias como vía para evolucionar y para educar mejor.

 

Mamá Arcoíris

REFERÉNCIA

https://emocreativos.com/2012/06/04/diferencia-entre-temperamento-caracter-y-personalidad/

http://www.xn--elcerebrodelnio-crb.com/blog/los-5-sies-y-los-5-noes-para-ayudar-a-gestionar-las-rabietas/

http://www.mamaarcoiris.com/el-desarrollo-del-cerebro-del-bebe/