Archivo | febrero 2019

Recupera tu tiempo sin dejar de atender a tu bebé

Recuerdo cuando tuve a Erick por primera vez en mis brazos, estaba muy ilusionada porque ya podría disfrutar de él. Y el tiempo que él durmiera, lo dedicaría para mí!

Luego me encontré con la realidad, y toda esa ilusión se derrumbó en mil pedazos. Me sentía agotada y abrumada, nadie me dijo lo que conllevaba criar a un bebé. ¿Cómo podía ser que no tuviera tiempo ni para ducharme? Los días de teta y llantos eran eternos, no entendía nada, estaba totalmente descolocada! No se suponía que los bebés eran comer y dormir? Me sentía sobrepasada por la demanda de mi pequeño. Pero la verdad es, en mayor o menor intensidad, que todos los bebés son demandantes.

¿Por qué los bebés son tan demandantes? Muy sencillo, porque necesitan asegurarse su supervivencia y para ello requieren de un constante contacto por parte del adulto, especialmente de mamá.

¿Y porqué es vital atender a su demanda? Porque un bebé, por sí solo, no puede subsistir y necesita de alguien que atienda a sus necesidades. Cuando alguna necesidad no está cubierta, su energía se focaliza en reclamar que sea atendida, cuando las tiene cubiertas se centra para desarrollarse de forma favorable.

El ser humano es el animal que más tarda en desarrollarse y el que nace más inmaduro, de hecho, para nacer con la madurez de otros mamíferos, lo tendría que hacer a los 18 meses de gestación que es cuando empieza a desplazarse mediante el gateo. Esto supone 9 meses más de contacto constante, periodo conocido como exterogestación. Durante este periodo, el bebé necesita recibir lo mismo que tuvo en el vientre materno, es decir, alimentación a demanda, sostén, contacto continuo y movimiento. La exterogestacion facilita el vínculo entre madre y bebé, permitiendo una interpretación más rápida de las señales del bebé para atenderlo lo antes posible y así proporcionarle seguridad emocional.

Suele ser la madre quién se ocupa de los cuidados. Desde sus brazos conoce el mundo sintiéndose seguro y tranquilo. Alejado del cuerpo de su madre, el bebé se siente inseguro y llora porque necesita saber que mamá va a ir a protegerle de los posibles peligros. Os invito a profundizar más sobre esto en el post el llanto como instinto de supervivencia.

Esa total dedicación es fundamental para un buen desarrollo. Dejar de atender ciertas necesidades, como es la de contacto, no solo fomenta inseguridad, sino que además, percibe que su necesidad de protección no es válida y que es vulnerable a los posibles peligros del mundo.
Hoy en día, que nos hace falta tribu, puede resultar muy complicado llevar la casa, atender a un bebé, y muchas veces a otros hijos, como es mi caso actual. ¿Y sabes que me salvó y me salva la vida? El porteo, que me permite cubrir las necesidades de mi pequeño al mismo tiempo que puedo dedicarme a otras tareas.
Y tú, ¿Cómo llevaste la alta demanda de tu primer hijo? ¿Decidiste portear?