Amar para sanar. Te propongo un ejercicio.

Photo by Arwan Sutanto on Unsplash

Criar a nuestros hijos puede ser lo más intenso que hagamos en la vida. El cansancio, el estrés, la falta de sueño y de tiempo no suelen ser buenos compañeros si queremos educar desde el respeto. Nos podemos ver desbordadas en muchos momentos.

Una etapa realmente difícil es cuando entienden que son seres independientes de la madre y que tienen voluntad propia. Conocida por las rabietas y oposiciones, es un periodo donde empiezan a conocerse a sí mismos. Cuidar y acompañar con amor es esencial si queremos que se desarrollen emocionalmente sanos.

Podemos tener muy claro esto, pero a la hora de la verdad, vernos en situaciones que ya no soportamos más. ¿Qué nos está pasando entonces? Estamos conectando de forma directa con nuestras heridas emocionales, y duelen tanto que acallar a nuestr@ hij@ es el recurso que tenemos al alcance para que deje de doler. ¿Por qué? Porque así es como lo hicieron con nosotras.

Piensa ahora en aquellas cosas que no soportas o te superan de tu hij@. ¿Tal vez su insistencia? ¿Su movimiento constante? ¿Sus constinuas rabietas? ¿Podrías identificar esa necesidad de atención, movimiento, de expresión en tú infancia? ¿Que respuesta recibías del adulto? ¿Cómo te sentías?

A través de ellos revivimos de forma intensa estas heridas de la infancia. Abandono emocional, soledad, desamparo es lo que sentíamos, y conectar con ello de nuevo es muy doloroso, sin embargo es una gran oportunidad para sanar.

Te quiero proponer un ejercicio que para mí es muy potente. Cuando te veas al límite ante una acción de tu hij@, conecta con él/ella, con su vivencia, automáticamente conectaras con la de tu infancia. ¿Qué sientes? Abraza a tu hij@ y a tu niña interior desde el amor, de forma consciente y dando contención, todo el tiempo que necesites. En el caso de que no quiera ser abrazad@, hazlo contigo y con tu niña, de esta forma bajas tu nivel de alerta, tomas conciencia de lo que necesita tu hij@ y entonces ya le puedes acompañar como se merece. Si te apetece, comparte tu experiencia, me gustaría saber como te ha ido este ejercicio.

 

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