Mis brazos siempre serán tu refugio

en mis brazos¿Y cómo un lugar tan sagrado, dónde la paz reside para ambos debe estar prohibido o debe ser dosificado?

¡Qué no se mal acostumbre a los brazos! Me dicen…

Amor, siempre que necesites refugiarte, buscando consuelo o seguridad, aquí me tendrás, porque para mi no hay nada tan maravilloso en la vida como hallarte entre mis brazos. El tiempo se detiene, no hay nada más que el sentir, nuestros corazones latiendo al unísono y ensamblados por el hálito de nuestras almas que se funden en lo etéreo.

Y llegará el día que volarás abandonando el nido, y seré yo la que tendré que aprender a soltar y dejar ir, porque amor, no serás tu el que se habrá mal acostumbrado a mis brazos, sino seré yo la que me habré mal acostumbrado a los tuyos.

Mas no dudes que por muy lejos que marches, mis brazos estarán siempre esperándote, para cuando necesites consuelo, seguridad, refugio o simplemente… disfrutar de esta mala costumbre.

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